Cuentos De Educación Inicial

Cuentos De Educación Inicial



¡Bienvenidos al fascinante mundo de los 69 mejores cuentos de educación inicial para niños! Aquí encontrarán historias increíbles y cuentos cortos para dormir, así como narraciones infantiles para los que se resisten a no dormir. Estos cuentos están disponibles en audio, para que puedan escucharlos, leerlos en voz alta y disfrutarlos profundamente.

Los narraciones aquí presentes van desde clásicos cuentos de hadas, hasta cuentos tradicionales, pasando por fabulas educativas y más; todos en español, con moralejas, lecturas ilustradas y audiocuentos que pueden escuchar y leer en línea. Algunos cuentos vienen acompañados de hermosos dibujos, mientras que otros son graciosos y relajantes para que los más jóvenes se sientan cómodos al sumergirse en el fantástico mundo de la lectura.

La importancia de los historias de educación inicial radica en fomentar el hábito de la lectura en los niños desde pequeños. Estas historias no sólo les permiten explorar un universo interesante y lleno de lindos personajes, sino que también enseñan valores y lecciones importantes para su vida cotidiana. Además, al escuchar cuentos en voz alta, los niños desarrollan habilidades lingüísticas y de comprensión, despertando su imaginación y creatividad. Estos cuentos también sirven como una herramienta educativa para padres y educadores, permitiendo la exploración de temas relevantes en la educación inicial de modo didáctico y entretenido.

Así que adentrense en este mundo maravilloso de cuentos para vivir, cuentos inventados y cuentos largos y cortos con cuentos para leer y escuchar. Descubran una gran selección de narraciones gratuitas, disponibles para descargar en formato PDF, o simplemente para leer online. No importa si prefieren cuentos para dormir o aquellos que despiertan la imaginación de sus pequeños, aquí encontrarán todo lo que buscan y mucho más. ¡Disfruten de la lectura y de estas maravillosas aventuras que les tenemos preparadas en Mundo Primaria!

69 Melhores Cuentos de educación inicial para niños:

  1. Barón de Munchausen: El famoso Barón Munchausen cuenta algunas de sus aventuras increíbles: cómo se perdió en la nieve y terminó durmiendo en un cementerio, cómo atrapó una bandada de patos salvajes usando un trozo de tocino, cómo disparó a un ciervo y años después lo encontró con un cerezo en la cabeza, cómo voló al castillo en una bala de cañón y cómo llegó a la Luna para recuperar su hacha. Aunque tuvo algunos contratiempos, logró superarlos y regresar a casa sin problemas. Se ofrece un enlace al libro electrónico para descargar e imprimir.
  2. El patito feo: En esta historia, un patito nace diferente a sus hermanos y es rechazado por su apariencia fea. Después de ser objeto de burlas y buscar su lugar en el mundo, el patito descubre que en realidad es un hermoso cisne. Finalmente, encuentra su felicidad y aceptación.
  3. La historia de Samuel Bigotes: Esta es la historia de un gato llamado Tom que se mete en problemas con un par de ratas llamadas Samuel Bigotes y Anna Maria. Tom termina envuelto en masa y a punto de convertirse en un pudding, pero es rescatado a tiempo. Mientras tanto, las ratas causan estragos en la granja del granjero Patatas. En el final, las gatas Moppet y Mittens se convierten en cazadoras de ratas exitosas. Puedes descargar el libro electrónico de la historia en PDF para imprimirlo y leerlo.
  4. La historia del Sr. Jeremy Fisher: Este es un resumen de la historia del Sr. Jeremy Fisher. El Sr. Jeremy es una rana que disfruta mojarse los pies en el estanque. Decide ir a pescar para cenar con sus amigos, pero solo atrapa a un pez espinoso y luego es atacado por una trucha. Afortunadamente, logra escapar y regresa a casa. Al final, cena con sus amigos con una comida alternativa. Descarga el libro electrónico o la versión para imprimir de esta historia.
  5. La comida de la jungla: Érase una vez, en una exuberante selva, un grupo de amigos animales que decidieron organizar una cena para celebrar su amistad. Cada uno trajo su propio plato, como una macedonia de frutas, filetes de antílope, estofado de cacahuete y cócteles de coco. La cena fue un éxito y todos disfrutaron de la comida y la compañía. Después, se sentaron alrededor de la hoguera, cantando y contando historias, sabiendo que siempre serían los mejores amigos.
  6. Los hocicos congelados de los caimanes: En el estado de Oklahoma, un grupo de caimanes se prepara para hibernar, o como ellos lo llaman, brumación. Buscan un lugar adecuado donde sumergirse en el agua y respirar a través de sus hocicos. Sin embargo, uno de los caimanes olvida meter su cola en el agua y se congela parcialmente. Después de semanas de congelación, finalmente llega la primavera y los caimanes salen renovados. El caimán con la cola congelada se alegra de tenerla libre y aprende la lección para el próximo invierno.
  7. Pulgarcita: Había una vez una mujer que quería tener un hijo y pidió ayuda a una bruja. Le dieron una semilla de cebada que plantó y creció en una hermosa flor donde apareció una niña llamada Pulgarcita. Un sapo la secuestró, pero un pez la ayudó a escapar. Luego, un escarabajo la llevó consigo, pero la abandonó en una margarita. Vivía sola en el bosque hasta que un ratón la acogió, pero ella quería volver a estar al aire libre. Ayudó a un pájaro herido y finalmente lo acompañó a un país cálido donde se casó con un niño y se convirtió en una hada de las flores.
  8. El cuento de la tarta y el molde: Había una vez una gata llamada Ribby que invitó a una perrita llamada Duquesa a tomar el té. Duquesa leyó la carta de Ribby en la que le decía que había horneado una tarta muy deliciosa en un molde rosa. Sin embargo, Duquesa tenía miedo de que la tarta fuera de ratón, así que decidió llevar su propia tarta de ternera y jamón. Mientras tanto, Duquesa ideó un plan para cambiar su tarta por la de Ribby y se llevó la tarta de ratón al horno de Ribby. Todo parecía ir bien hasta que Duquesa se dio cuenta de que había tragado un molde, pero resultó que solo había comido la tarta de ratón. Al final, Ribby encontró el molde roto en el patio y decidió invitar a la prima Tabitha Twitchit a su próxima fiesta.
  9. La rana, el zorro, el león y el ciervo: En este cuento, una rana desafía a un zorro a una carrera y lo engaña para ganar. Esto provoca una discusión entre el zorro y la rana, y el león se involucra. El león y el zorro planean atrapar al ciervo, pero no tienen éxito. El ciervo engaña al león varias veces, pero finalmente lo mata con un truco. El ciervo queda feliz de vivir en paz.
  10. Buenas noches, hibernadores: Había una vez una niña llamada Mira que amaba explorar el bosque y contar cuentos a los animales. Durante su aventura, contó historias a un oso, murciélagos, erizos, ardillas y tejones que se preparaban para el invierno. Después de regresar a casa, se durmió feliz sabiendo que los animales tendrían dulces sueños. Mira estaba agradecida por su cálida casa y se sumergió en un sueño reparador, recordando las increíbles aventuras del bosque.
  11. El gnomo en la bota: Había un gnomo llamado Gizmo que estaba atrapado en su bota sin su escalera. Una oruga le ayudó a buscarla y encontraron a una ardilla que la tenía. Gizmo entendió que la ardilla solo quería alimentar a su familia, así que decidieron compartir la escalera y trabajar juntos. Se hicieron amigos y aprendieron que con comprensión y amabilidad se puede llegar lejos.
  12. La historia de Señorita Moppet: Esta es la historia de una gatita llamada Señorita Moppet que piensa que ha oído un ratón. El ratón se burla de ella, pero la gatita intenta atraparlo y se golpea la cabeza. A medida que la Srta. Moppet se ve cada vez peor, el ratón se acerca más. Finalmente, la gatita salta sobre el ratón y lo ata con un plumero, pero se olvida de un agujero en su guardapolvo y el ratón logra escapar y se encuentra bailando en la parte superior del armario.
  13. Christopher Robin dirige una expedición al Polo Norte: En esta historia, Pooh y sus amigos se embarcan en una expedición al Polo Norte. Mientras caminan por el bosque, tienen diversas conversaciones y ocurren algunos percances, pero al final Pooh se convierte en el héroe al encontrar el Polo Norte con un simple palo. Todos regresan a casa felices y satisfechos.
  14. La caída de Bianca por el hielo: Bianca y Douglas son dos mejores amigos que les encanta patinar sobre hielo en un lago. Un día, mientras patinaban, Bianca cae a través del hielo. Recordando los consejos de su madre, se mantiene calmada y patea para llegar al hielo. Douglas la ayuda con una cuerda y ambos logran salir del agua. Aunque tuvieron suerte, el incidente no los aleja del patinaje sobre hielo.
  15. ¡Vete, monstruo!: Había un niño llamado Elías que tenía miedo a la oscuridad. Un hada le dio una varita mágica para que pudiera hacer desaparecer los monstruos y los sonidos aterradores. Con la varita, Elías logró vencer sus miedos y dormir tranquilo por las noches. Nunca volvió a oír a los monstruos.
  16. Los vestidos de hoja: En un día ventoso de octubre, el viento llevó un mensaje a los árboles, diciéndoles que los días se estaban acortando y que pronto entrarían en hibernación. Por lo tanto, todas las hojas fueron invitadas a una fiesta y se disfrazaron con hermosos colores. Algunas hojas decidieron quedarse y cubrir las flores del invierno, mientras que otras alegraron a los niños con su belleza. Una niña encontró un ramo de hojas y las llevó al colegio para que los niños las disfrutaran durante el invierno.
  17. La ropa nueva del emperador: Había un emperador obsesionado con la ropa nueva, pero dos estafadores lo engañaron haciéndole creer que podían hacer una tela invisible. El emperador y su corte hicieron como si vieran la ropa, pero en realidad no había nada. Finalmente, un niño reveló la verdad y todos se dieron cuenta de que el emperador estaba desnudo. Descarga el libro electrónico aquí.
  18. El hombre de Arena: El Hombre de Arena visita al niño Hjalmar todos los días y le cuenta historias diferentes en sus sueños. Cada noche, Hjalmar experimenta aventuras mágicas, como pasear en un jardín mágico, navegar en un barco durante una tormenta y asistir a bodas de ratoncitos y muñecas. En su última aventura, el Hombre de Arena presenta a su hermano, la Muerte, y Hjalmar descubre que no debe temer a la muerte, sino asegurarse de tener un buen informe. Descarga el libro electrónico para más historias.
  19. Nerón en la panadería: En esta historia, el Panadero hornea una deliciosa hogaza de pan y se la vende a la pequeña Sophie. Sin embargo, un perro inteligente llamado Nerón entra en la tienda con una canasta llena de dinero para comprar una barra de pan. El Panadero le da el pan y Nerón se va a casa con su nueva adquisición. Sophie luego les cuenta a su familia sobre el perro inteligente que compró pan.
  20. Ella, la elefanta y el carro: Érase una vez, en una selva lejana, una elefanta llamada Ella. Un día, Ella se lastimó la pierna y necesitaba descanso. El médico encontró una solución brillante: le hizo un carrito para que pudiera moverse sin apoyar la pierna en el suelo. Ella se sintió feliz y agradecida, y pronto se recuperó. Vivieron felices para siempre en la selva. Puedes descargar el libro electrónico aquí.
  21. El cuento de Peter Rabbit: Había cuatro conejitos llamados Flopsy, Mopsy, Cola de algodón y Peter. Su madre les advirtió que no fueran al jardín del Sr. McGregor, pero Peter desobedeció y se metió en problemas. Después de escapar del señor McGregor, Peter regresó a casa y recibió una infusión de manzanilla para sentirse mejor. Mientras tanto, los otros conejitos disfrutaron de su cena.
  22. Bart, el oso que hiberna: “Hola, soy Bart, un oso pardo que se prepara para hibernar. Durante el invierno, descansaré en mi guarida sin buscar comida. Mi comida favorita es el salmón y las frambuesas. Me despido de mis amigos del bosque y me encuentro a Ardilla y Zorro. Ellos no hibernarán pero se preparan para el invierno de diferentes maneras. Cuando hace frío, mi cuerpo piensa que es hora de dormir, pero cuando se calienta, es hora de despertar. Me despido del río y las frambuesas y me pongo cómodo en mi guarida. Hibernar se siente bien y espero tener sueños divertidos. Puedes descargar el libro electrónico en PDF.”
  23. El hombre de jengibre: Esta es la historia de un viejito y una viejita que deseaban tener un hijo. Un día, la ancianita hizo una galleta en forma de hombrecito de jengibre, que cobró vida y escapó. El hombre de jengibre logró evitar ser atrapado por un granero con trituradoras, un campo con cortadoras de césped, una vaca y un cerdo, pero finalmente fue comido por un zorro. Nadie volvió a saber de él. Puedes descargar el libro electrónico en formato PDF en el enlace proporcionado.
  24. Benny, el murciélago miedoso: Una vez había un murciélago llamado Benny que tenía miedo a la oscuridad. Después de enfrentar su miedo y descubrir la belleza de la noche, Benny se convirtió en un murciélago valiente y dejó de temer a la oscuridad. Los demás murciélagos lo admiraron y respetaron.
  25. El detective de dinosaurios: Había una vez un grupo de paleontólogos que se dedicaban a estudiar la historia de la Tierra. Un día, una paleontóloga llamada María encontró un fósil de dinosaurio y, junto con sus compañeros, reconstruyeron todo el esqueleto. Estaban emocionados con su descubrimiento y lo compartieron con otros científicos y el público, convirtiéndose en un gran tema de conversación en todo el mundo.
  26. Tevin se prepara para el preescolar: Tevin es un niño curioso y aventurero que se prepara para su primer día de preescolar. Con la ayuda de sus padres, crea una rutina para asegurarse de tener todo lo que necesita y practica vestirse solo. En su primer día, se siente preparado y emocionado por hacer nuevos amigos y aprender. Gracias a su rutina, Tevin comienza su día de preescolar sintiéndose seguro y listo para aprender.
  27. La tierra de Cockaigne: El País de Cockaigne es una tierra deliciosa donde los adoquines son de queso, las casas son de pan de jengibre y los techos son de galletas. Todo crece en abundancia y se puede comer directamente de la naturaleza. Además, el clima es peculiar, con lluvia de miel y granizo de almendras. En este país, no hay que trabajar y todos los deseos se cumplen. Sin embargo, para acceder a él, se debe atravesar un enorme muro de mazapán.
  28. El sastre de Gloucester: En la época de espadas y pelucas, un sastre pobre en Gloucester trabaja en un abrigo y chaleco para el Alcalde de la ciudad. Pero se queda sin hilo y los ratones le ayudan a terminar el trabajo. Al despertar, el sastre encuentra las prendas listas y su suerte cambia, convirtiéndose en un sastre exitoso. Se puede descargar el libro electrónico y la versión para imprimir.
  29. Los gnomos: Hace mucho tiempo, en la ciudad de Colonia, los gnomos trabajaban por la noche para ayudar a los panaderos, carpinteros, enólogos y carniceros. Realizaban todo el trabajo que debía hacerse mientras los trabajadores dormían, como amasar pan, hacer vino y preparar carne. Sin embargo, cuando una mujer intentó ver a los gnomos, los asustó y nunca más volvieron a ayudar. Desde entonces, los habitantes de la ciudad tuvieron que hacer todo el trabajo por sí mismos.
  30. La visita a la tierra de Papá Noel: Una noche antes de Navidad, Kate y Brian no pueden dormir y escuchan golpes en la ventana. Ven a un chocolate navideño que les ofrece llevarlos al país de Papá Noel. El chocolate les pone vendas en los ojos y los lleva a un jardín lleno de árboles de Navidad y juguetes. Luego los guía hasta la casa de Papá Noel, pero al cruzar un tablón, los niños caen y despiertan en sus camas. Le cuentan todo a su madre, quien sonríe. Se pueden descargar un libro electrónico en PDF de la historia.
  31. El cuento de Timmy Tiptoes: Érase una vez una ardillita llamada Timmy Tiptoes y su esposa Goody. Deciden recolectar nueces para el invierno, pero encuentran a otras ardillas ya allí. Trabajan juntos para recolectar y almacenar las nueces. Sin embargo, una ardilla olvidadiza causa un alboroto y Timmy Tiptoes es acusado injustamente. Es encerrado en un agujero de árbol junto a las nueces. Eventualmente, es rescatado por su esposa y una ardilla amable. Ahora, Timmy y Goody mantienen su tienda de nueces cerrada con un candado, sin responder al pajarito que sigue preguntando quién ha estado desenterrando sus nueces.
  32. El cuento del gato Tom: Había tres gatitos llamados Mitones, el gato Tom y Moppet. Su madre los lavó y vistió para recibir a sus amigos, pero los gatitos se ensuciaron de nuevo. Mientras intentaban limpiarse, aparecieron los Patos del Charco y se llevaron la ropa del gato Tom. Los gatitos fueron castigados y los patos los buscaron. Al final, los patos encontraron su ropa y los gatitos recibieron un merecido castigo.
  33. Winnie Pooh y el árbol de la miel: Había una vez, hace mucho tiempo, Winnie Pooh vivía solo en un bosque bajo el nombre de Sanders. Un día, encontró un árbol con un zumbido y decidió trepar para ver si podía obtener miel. Con la ayuda de su amigo Christopher Robin, intentó engañar a las abejas sosteniendo un globo azul y caminando con un paraguas. Sin embargo, no tuvo éxito y terminó cayendo al suelo. Aunque quedó atrapado con los brazos rígidos, la gente siempre lo llamaba Pooh.
  34. El cuento de la Sra. Tittlemouse: Érase una vez una ratona llamada Sra. Tittlemouse que vivía en un banco bajo un seto. Su casa era curiosa, con pasadizos arenosos, almacenes y cuevas. La Sra. Tittlemouse era una ratoncita muy ordenada, pero se encontraba constantemente con visitantes no deseados, como un escarabajo, una araña y el Sr. Jackson. Después de una serie de incidentes, la Sra. Tittlemouse decide limpiar toda su casa y finalmente disfrutar de una fiesta con otros ratoncitos. El Sr. Jackson, que vive en el seto, también se une a la celebración. Al final, la Sra. Tittlemouse concluye que su casa estará ordenada otra vez.
  35. Caperucita Roja: Había una vez una dulce niña llamada Caperucita Roja que llevaba un sombrero de terciopelo rojo. Un día fue a visitar a su abuela enferma y se encontró con un lobo en el bosque. El lobo engañó a Caperucita y se comió a su abuela. Cuando Caperucita llegó a la casa, descubrió la verdad y también fue devorada por el lobo. Un cazador llegó y mató al lobo para rescatar a Caperucita y su abuela. Todos estaban felices y Caperucita aprendió a siempre escuchar a su madre y no salirse del camino en el bosque.
  36. El erizo que olvidó hibernar: Había una vez un erizo llamado Harold que adoraba comer y beber. Mientras sus amigos se preparaban para hibernar, Harold se olvidó completamente de este proceso. Al darse cuenta de su error, buscó un lugar cálido para pasar el invierno y encontró ayuda en un amable granjero. Se instaló en el granero, disfrutando de abundante comida y bebida. Al llegar la primavera, sus amigos se sorprendieron de verlo tan rollizo y se reunían con él en el granero para disfrutar de la compañía y la comida durante el invierno.
  37. La búsqueda de ocho pequeños patines de hielo: Érase una vez en un bosque, una arañita llamada Spike que quería patinar sobre hielo. Buscó patines por todas partes, pero no encontró ninguno. Desanimada, preguntó a otros animales, pero ninguno tenía patines. Finalmente, fue a la pista de patinaje y vio a un ciempiés con cien patines. El ciempiés le dio ocho patines y le enseñó a patinar. Spike se convirtió en el mejor patinador del bosque y llevaba sus patines a todas partes.
  38. El monstruo del sueño febril: Una noche oscura, Kai tiene un terrible encuentro con un monstruo que lo persigue por su casa. Aterrorizado, intenta escapar, pero el monstruo siempre está cerca. Finalmente se da cuenta de que todo era un sueño causado por la fiebre que tenía mientras estaba enfermo de gripe. Afortunadamente, se recupera y se alegra de que solo haya sido una pesadilla.
  39. El firme soldadito de plomo: Un niño recibe una caja de soldados de plomo en su cumpleaños. Uno de los soldados, que tiene una pierna, se enamora de una bailarina de cartón. Después de varios percances, el soldado termina en una estufa de leña junto a la bailarina, donde finalmente están juntos. Al día siguiente, el niño encuentra un corazón de hojalata en la estufa.
  40. Las flores de Ida: La pequeña Ida ama a su primo mayor, quien le cuenta historias maravillosas. Un día, su prima le explica que las flores bailan por la noche y van a un baile en el palacio de verano del rey. Ida deja su ramo marchito en la cama de muñecas de su muñeca Sofie, y en la noche descubre que todas las flores de su madre están bailando en la sala de estar. Al día siguiente, las flores desaparecen y Ida entierra el ramo en el jardín para que vuelvan en el verano.
  41. El cuento de los conejitos Flopsy: El cuento narra la historia de Benjamin y Flopsy Conejo y sus varios hijos, conocidos como los Conejitos Flopsy. Cuando escasea la comida, Benjamin le pide prestadas coles a su hermano Peter Conejo, pero a veces no hay suficientes coles para todos. Los conejitos Flopsy deciden buscar comida en un montón de basura y se llenan de lechugas que les provocan sueño. Mientras tanto, el Sr. McGregor los atrapa con la intención de vender su piel. Sin embargo, logran escapar con la ayuda de un ratón y regresar a casa. Aunque no obtienen comida ni pieles, el ratón Thomasina Tittlemouse recibe lana de conejo como regalo de Navidad.
  42. Pulgarcito: Pulgarcito, el menor de siete hijos de una familia pobre de leñadores, es dejado en el bosque con sus hermanos debido a la falta de comida en casa. Pulgarcito es inteligente y esparce piedras para encontrar el camino de regreso a casa. Sin embargo, en su segundo intento de abandonar a los niños en el bosque, Pulgarcito no puede volver a entrar a la casa. Los niños encuentran refugio en la casa de un gigante, pero deben esconderse para evitar ser comidos. Finalmente, Pulgarcito logra engañar al gigante y rescatar a sus hermanos, obteniendo una gran cantidad de dinero que asegura la comida de su familia. El gigante se arrepiente de su acción y decide no volver a comerse a ningún niño.
  43. El cuento de Johnny el Ratón: Johnny Town-mouse nació en un armario. Timmy Willie nació en un jardín. Timmy Willie era un ratoncito de campo que fue a la ciudad por error en una cesta. Una vez a la semana, el jardinero enviaba verduras a la ciudad en un gran cesto. El jardinero dejó la cesta junto a la puerta del jardín para que el transportista pudiera recogerla al pasar. Timmy Willie se coló por un agujero en la mimbrera y, después de comer unos guisantes, se quedó profundamente dormido. Se despertó sobresaltado mientras subían la cesta al carro del porteador. Entonces se oyó un traqueteo y el repiqueteo de las patas de los caballos; otros bultos fueron arrojados dentro; durante kilómetros y kilómetros y Timmy Willie temblaba entre las verduras revueltas. Por fin, el carro se detuvo ante una casa, de donde sacaron la cesta, la introdujeron y la depositaron en el suelo. La cocinera dio seis peniques al portador, la puerta trasera se cerró y el carro se alejó. Pero no había silencio; parecían pasar cientos de carros. Los perros ladraban, los chicos silbaban en la calle, la cocinera reía, la criada corría arriba y abajo y un canario cantaba como una máquina de vapor. Timmy Willie, que había vivido toda su vida en un huerto, estaba casi muerto de miedo. La cocinera abrió la cesta y empezó a desempaquetar las verduras. Salió corriendo el aterrorizado Timmy Willie. El cocinero se subió a una silla y exclamó: “¡Un ratón! ¡Un ratón! ¡Llama al gato! Tráeme el atizador, Sarah”. Timmy Willie no esperó a Sarah con el atizador; corrió por el rodapié hasta que llegó a un pequeño agujero y se metió dentro. Se dejó caer medio metro y se estrelló en medio de una cena de ratones, rompiendo tres vasos. Pero tras la primera exclamación de sorpresa, recuperó instantáneamente sus modales. Con la mayor cortesía, presentó a Timmy Willie a otros nueve ratones, todos con largas colas y corbatas blancas. La cola de Timmy Willie era insignificante. El ratón Johnny y sus amigos se fijaron en ella, pero eran demasiado educados para hacer comentarios personales; sólo uno de ellos preguntó a Timmy Willie si había estado alguna vez en una trampa. La cena constaba de ocho platos; no mucho de nada, pero verdaderamente elegante. Todos los platos eran desconocidos para Timmy Willie, que habría tenido un poco de miedo de probarlos; sólo que estaba muy hambriento, y muy ansioso por comportarse con modales de compañía. El continuo ruido del piso de arriba le puso tan nervioso, que se le cayó un plato. “No importa, no nos pertenecen”, dijo Johnny. “¿Por qué no vuelven esos jóvenes con el postre?”. Hay que explicar que dos jóvenes ratones, que estaban esperando a los demás, subieron escarbando a la cocina entre plato y plato. Varias veces habían entrado dando tumbos, chillando y riendo; Timmy Willie se enteró con horror de que los perseguía el gato. Se le había quitado el apetito y se sentía débil. “Prueba un poco de gelatina”, dijo Johnny Town-mouse. “¿No? ¿Prefieres ir a la cama? Te enseñaré una almohada de sofá de lo más cómoda”. La almohada del sofá tenía un agujero. Johnny Town-mouse lo recomendaba sinceramente como la mejor cama, reservada exclusivamente para las visitas. Pero el sofá olía a gato. Timmy Willie prefería pasar una noche miserable bajo el guardabarros. Al día siguiente ocurrió lo mismo. El desayuno era excelente, pues los ratones solían comer tocino, pero Timmy Willie se había criado a base de raíces y ensalada. El ratón Johnny y sus amigos alborotaban bajo el suelo y por la noche salían con descaro por toda la casa. Un estruendo particularmente fuerte lo había causado Sarah al bajar las escaleras con la bandeja del té; había migas y azúcar y manchas de mermelada que recoger, a pesar del gato. Timmy Willie ansiaba estar en casa, en su apacible nido de una ribera soleada. La comida le sentaba mal; el ruido le impedía dormir. En pocos días adelgazó tanto que el ratón Johnny se dio cuenta y lo interrogó. Escuchó la historia de Timmy Willie y preguntó por el jardín. “Parece un lugar aburrido. ¿Qué hacen cuando llueve?”. “Cuando llueve, me siento en mi pequeña madriguera arenosa y desgrano maíz y semillas de mi almacén de otoño. Me asomo a ver a los tordos y a los mirlos en el césped, y a mi amigo el gallo petirrojo. Y cuando vuelve a salir el sol, deberías ver mi jardín y las flores -rosas y rosas y pensamientos-, sin más ruido que el de los pájaros y las abejas, y los corderos en los prados”. “¡Ahí va otra vez ese gato!”, exclamó Johnny Town-mouse. Cuando se hubieron refugiado en la carbonera, reanudó la conversación: “Confieso que estoy un poco decepcionado; nos hemos esforzado por entretenerte, Timothy William”. “Oh, sí, sí, has sido muy amable; pero me encuentro muy mal”, dijo Timmy Willie. “Puede ser que tus dientes y tu digestión no estén acostumbrados a nuestra comida; tal vez sería más prudente que volvieras en la cesta”. “¿Oh? ¡Oh!” gritó Timmy Willie. “Por supuesto que podíamos haberte enviado de vuelta la semana pasada”, dijo Johnny algo enfadado. “¿No sabías que la cesta se devuelve vacía los sábados?”. Así que Timmy Willie se despidió de sus nuevos amigos y se escondió en la cesta con una migaja de pastel y una hoja de col marchita; y después de muchos sobresaltos, se instaló sano y salvo en su propio jardín. A veces, los sábados, iba a mirar la cesta que había junto a la puerta, pero sabía que no debía volver a entrar. Y nadie salía, aunque Johnny Town-mouse le había prometido a medias una visita. Pasó el invierno; volvió a salir el sol; Timmy Willie estaba sentado junto a su madriguera calentando su abriguito de piel y aspirando el olor de las violetas y la hierba primaveral. Casi había olvidado su visita a la ciudad. Cuando por el sendero arenoso, todo acicalado y con una bolsa de cuero marrón, llegó el ratón Johnny. Timmy Willie lo recibió con los brazos abiertos. “Has venido en el mejor momento del año, comeremos budín de hierbas y nos sentaremos al sol”. “H’m’m! está un poco húmedo”, dijo Johnny Town-mouse, que llevaba la cola bajo el brazo, fuera del barro. “¿Qué es ese ruido espantoso?”, comenzó violentamente. “¿Eso?”, dijo Timmy Willie, “es sólo una vaca; le pediré un poco de leche, son bastante inofensivas, a menos que se te echen encima. ¿Cómo están todos nuestros amigos?” “Eso es sólo la cortadora de césped; traeré algunos recortes de hierba para hacer tu cama. Estoy seguro de que es mejor que te instales en el campo, Johnny”. “H’m’m-lo veremos el martes de la semana; la cesta se detiene mientras están en la orilla del mar”. “Estoy seguro de que no querrás volver a vivir en la ciudad”, dijo Timmy Willie. Pero lo hizo. Volvió en la siguiente cesta de verduras; ¡¡dijo que estaba demasiado tranquilo!! Un lugar le va bien a una persona, otro lugar le va bien a otra. Por mi parte, prefiero vivir en el campo, como Timmy Willie.
  44. El Príncipe Rana: Había una vez una princesa que perdió su pelota de oro en un estanque. Una rana le ofreció recuperarla a cambio de que se convirtiera en su amiga, pero la princesa no cumplió su promesa. Sin embargo, la rana llegó a la puerta de su casa y, finalmente, se convirtió en un apuesto príncipe. Juntos, emprendieron un viaje de regreso al reino del príncipe.
  45. El cuento del conejo malo y feroz: Se trata de un cuento sobre un conejo malvado y feroz que quiere una zanahoria, pero se la arrebata sin pedir por favor y lastima al conejo bueno. Luego, un hombre con una escopeta se acerca pensando que el conejo es una ave, pero al disparar, descubre que solo había un sombrero en el banco. Mientras tanto, el conejo bueno ve al conejo malvado correr sin su cola ni bigotes.
  46. Despertar al amor: Érase una vez, en un bosque hermoso, había una tortuga llamada Speedy que siempre tuvo problemas para encontrar pareja. Después de un accidente, decidió cambiar y utilizar técnicas románticas para impresionar a una tortuga llamada Myrtle. Ella quedó encantada y se enamoraron. Pasaron mucho tiempo juntos, fueron la pareja perfecta y tuvieron muchos hijos. Vivieron felices para siempre, demostrando el poder del amor verdadero y el romance.
  47. El cuento de la ardilla loca: Este cuento trata sobre una ardilla llamada Nutkin y su interacción con el Viejo Marrón, un búho que vive en una isla. A lo largo de la historia, Nutkin se comporta de manera irrespetuosa y hace acertijos al Viejo Marrón. A pesar de sus bromas, las otras ardillas continúan recolectando nueces en la isla. Sin embargo, al final, el Viejo Marrón atrapa a Nutkin y le arranca la cola. Desde entonces, Nutkin sigue siendo travieso y responde a las preguntas con enfado.
  48. Winnie Pooh: Atrapado en casa del conejo: El oso Eduardo, conocido como Winnie Pooh, se queda atrapado en la casa del conejo. Después de intentar salir por sí mismo, sus amigos y el conejo deciden empujarlo hacia atrás para liberarlo. Finalmente, Pooh logra salir y continúa su paseo por el bosque.
  49. Hornear galletas de cumpleaños: Érase una vez un niño llamado Milo que estaba emocionado por celebrar su cumpleaños con su familia y amigos. Pero lo que más esperaba todos los años era hornear galletas de cumpleaños con su madre. En su cumpleaños, Milo se despertó temprano y encontró a su madre en la cocina, quien ya había decorado todo para la celebración. Juntos, hicieron las galletas de avena con chispas de chocolate, una tradición especial que siempre hacía que el cumpleaños de Milo se sintiera especial. Luego, decoraron las galletas con glaseado y chispas, y Milo se sintió agradecido por el amor y la presencia de su madre en su vida. Al final, se sentaron juntos a disfrutar de las galletas y Milo supo que esta tradición siempre ocuparía un lugar especial en su corazón.
  50. La poderosa cascada y el dinosaurio arco iris: En un hermoso bosque, una comunidad de animales vivía en armonía junto a una poderosa cascada. Llegó un nuevo animal, un dinosaurio llamado DeeDee, quien decidió explorar la cascada a pesar de las advertencias. Sorprendentemente, la cascada no era más fuerte que el dinosaurio, y al sumergirse en el agua, su piel se transformó en un brillante arco iris. Desde entonces, DeeDee vivió felizmente con los demás animales junto a la cascada mágica.
  51. Los tres ositos: Había una vez tres osos que vivían juntos en el bosque. Cada uno tenía su propia silla, cuenco de gachas y cama. Un día, una anciana entró a su casa y probó las gachas, se sentó en las sillas y se acostó en las camas. Cuando los osos regresaron, se dieron cuenta de lo sucedido y la mujer salió corriendo asustada. Los osos nunca volvieron a verla. Puedes descargar el libro electrónico en PDF de esta historia.
  52. La princesa y el guisante: Había una vez un príncipe que buscaba una princesa de verdad para casarse. Después de mucho tiempo sin éxito, una noche llegó una niña mojada y sucia diciendo que era una princesa. La reina decidió poner a prueba su autenticidad colocando un guisante debajo de veinte colchones. Al día siguiente, la princesa se quejó de haber dormido mal debido a algo duro en su cama, lo que confirmó su condición de princesa genuina. El príncipe se casó con ella y el guisante se encuentra exhibido en un museo real.
  53. El cuento de Benjamin Conejo: En esta historia, un conejito llamado Benjamin se sienta en un banco y escucha el sonido de un poni acercándose. Decide visitar a sus parientes en el bosque y se encuentra con su primo Peter, quien ha perdido su ropa. Mientras están escondidos, ven a un gato que se sienta sobre una cesta donde Benjamin y Peter se escondían. Finalmente, el padre de Benjamin llega y salva a los conejitos. Al final, todos regresan a casa y cuelgan las cebollas en la cocina.
  54. Soñar con dinosaurios: Un niño llamado Archie visita un museo de dinosaurios y sueña con vivir una aventura con ellos. En sus sueños, los dinosaurios crean un parque temático solo para él, donde puede deslizarse por la espalda de un Argentinosaurus, correr a lomos de un Dromiceiomimus, surcar los océanos en un Elasmosaurus y conocer al dinosaurio más viejo, el Saltopus. Sin embargo, se encuentra con un Tiranosaurio Rex que lo asusta y se despierta. Aunque está feliz por la increíble aventura, se da cuenta de que vivir en un mundo lleno de dinosaurios sería peligroso.
  55. Los Elfos y el Zapatero: Un zapatero pobre descubre que sus zapatos son fabricados por unos elfos durante la noche. Le ofrecen mucha prosperidad, por lo que él y su esposa les hacen ropa como muestra de gratitud. Los elfos desaparecen, pero el zapatero y su esposa viven felices para siempre.
  56. El lobo y el cabrito: Había una vez un cabrito que se separó del rebaño y se encontró con un lobo. El cabrito le pidió al lobo que tocara una melodía antes de comérselo, y mientras bailaba, el rebaño regresó y los perros pastores ahuyentaron al lobo. Descarga el libro electrónico en PDF para leer la historia completa.
  57. Igor pierde una cola y Pooh encuentra una: El Viejo Burro Gris, Igor, ha perdido su cola y se siente triste. Winnie Pooh promete ayudarlo y busca la cola por todo el bosque. Finalmente, descubren que Búho la encontró y la llevan de vuelta a Igor. El burro se alegra mucho y Pooh se va a casa a comer un refrigerio.
  58. El cuento de la Sra. Tiggy-Winkle: En este cuento, Lucía siempre pierde sus pañuelos de bolsillo, pero un día encuentra a la Sra. Tiggy-Winkle, una lavandera muy especial que los ha encontrado. Juntos, lavan y planchan la ropa de otros animales y al final la Sra. Tiggy-Winkle desaparece dejando solo un erizo.
  59. Puerquito completamente rodeado de agua: Llovía y llovía y llovía. Puerquito se sentía solo y rodeado de agua. Recordó una historia que Christopher Robin le había contado sobre un hombre en una isla desierta que había lanzado un mensaje en una botella para ser rescatado. Puerquito decidió hacer lo mismo y lanzó su mensaje al agua. Mientras tanto, Pooh estaba durmiendo después de una expedición al Polo Este. Despertó en medio del agua y utilizó sus tarros de miel para flotar. Finalmente, la botella de Puerquito llegó a Pooh y este y Christopher Robin idearon un rescate al subirse a un paraguas. Poco después, rescataron a Puerquito y estuvieron juntos nuevamente.
  60. La historia de dos ratones malos: Había una vez una casa de muñecas hermosa con dos muñecas llamadas Lucinda y Jane. Un día, dos ratones llamados Tom Thumb y Hunca Munca se adentraron en la casa y destrozaron la cena que estaba preparada en la mesa. Después de hacer travesuras, Tom Thumb pagó por lo que rompió y escondió un regalo en uno de los calcetines de las muñecas. Ahora, todas las mañanas, Hunca Munca viene a barrer la casa de muñecas.
  61. El Gnomo: Había una vez un rey rico con tres hijas. Un día, las hijas desaparecieron después de comer una manzana del árbol mágico del jardín. El rey anunció que quien las trajera de vuelta podría casarse con una de ellas. Tres hermanos fueron en busca de las chicas y se encontraron con un gnomo que les dijo dónde estaban. El hermano menor rescató a las princesas y derrotó a los dragones, pero sus hermanos traicioneros intentaron matarlo. Finalmente, el rey escuchó la verdad y el hermano menor se casó con la princesa más joven. Los otros dos hermanos desaparecieron y nunca se supo más de ellos.
  62. Hansel y Gretel: En el borde de un bosque vivían un leñador y su esposa. Tuvieron dos hijos: Hansel y Gretel. La familia era muy pobre y, a menudo, no había suficiente para comer. Una noche, la esposa decidió abandonar a los niños en el bosque para que no tuvieran que alimentarlos. Hansel, quien había escuchado el plan, ideó un plan usando piedras blancas para encontrar el camino de regreso a casa. Sin embargo, en el segundo intento, las migajas de pan que iban dejando desaparecieron y los niños terminaron encontrando una casa hecha de dulces. Pero resultó ser la casa de una bruja malvada que quería comérselos. Con astucia, Gretel logró encerrar a la bruja en el horno y los niños lograron escapar. Regresaron a su hogar, encontraron riquezas en la casa de la bruja y vivieron felices para siempre.
  63. Cangu y Bebé Rito vienen al bosque y Puerquito se baña: En el Bosque, aparecen Cangu y su pequeño Rito sin que nadie sepa de dónde vienen. Todos los amigos, incluyendo a Pooh y Puerquito, deciden hablar sobre lo extraño de la situación y cómo lidiar con la presencia de Cangu y Rito. Conejo propone esconder a Rito y hacer que Cangu adivine dónde está, mientras que Pooh intenta entretener a Cangu para despistarla. Finalmente, Conejo y Puerquito logran llevarse a Rito mientras Pooh distrae a Cangu. Sin embargo, Cangu piensa que solo están bromeando y sigue tratando a Puerquito como a Rito. Christopher Robin llega y confirma que Puerquito no es Rito, y deciden llamarlo Henry Pootel. Después de una aventura, todos vuelven a ser felices. Se ofrece un enlace para descargar el libro electrónico en formato PDF.
  64. La familia de las ardillas: En un árbol grande y hueco del bosque, vivía la familia Ardilla: papá Ardilla, mamá Ardilla, la hija Betty y el hijo Budge. Vivían felices juntos, jugando y recogiendo nueces para el invierno. Pero un día, Budge se pierde y es atrapado por unos niños. Afortunadamente, Budge logra escapar y regresar a su familia, donde todos celebran su regreso. Budge aprende la importancia del trabajo duro y se convierte en el más trabajador de todos.
  65. La maleta voladora: Había una vez un niño que había gastado toda su fortuna y solo tenía unas pantuflas y un camisón. Un anciano le dio una maleta que resultó volar cuando se cerraba. El niño voló hasta un castillo donde conoció a una princesa. Se casaron, pero cuando regresó a buscar la maleta, esta se había quemado. La gente dijo que lo habían visto volando y el hijo nunca fue tan feliz.
  66. Un día de enfermedad con Ruby: Un día, Rosie se despertó enferma y no pudo jugar con su hermana Ruby. Ruby tuvo la idea de jugar a través de la ventana, con una fiesta de té y un espectáculo. A pesar de estar separadas, las niñas se divirtieron mucho y se dieron cuenta de cuánto se cuidan y apoyan como hermanas. Después de unos días, Rosie se recuperó y agradeció a Ruby por ser una gran hermana. Aprendieron que pueden seguir divirtiéndose juntas, incluso cuando están separadas.
  67. La visita de Sofía al médico: Una niña llamada Sofía se despierta con fiebre y sus padres deciden llevarla al médico. Para distraerla, juegan a los “médicos” con sus peluches en casa. Después de divertirse, van al médico de verdad, donde al principio Sofía llora por el examen, pero luego se da cuenta de que el médico solo quiere ayudarla. Recibe un librito y medicina para sentirse mejor. Después de la visita, Sofía se siente valiente y ansiosa por jugar de nuevo.
  68. La cometa que fue a la luna: Tom había hecho la cometa más grande del pueblo y Anna la había pintado con una luna y estrellas. Pero la cometa no volaba. Tom y Anna decidieron recorrer el mundo en busca de respuestas. En el camino, encontraron a un elfo y a la Dama de la Luna. Aprendieron que la cometa voló a la luna porque la luna no estaba presente cuando intentaron volarla anteriormente. Finalmente, regresaron a casa en la cometa y todos los niños quedaron asombrados.
  69. Bao, el oso panda: Bao es un panda grande y esponjoso que vive en las montañas de China. Disfruta de una vida solitaria, alimentándose de bambú y explorando su entorno. Su día consiste en comer, descansar y contemplar la hermosa puesta de sol. Aunque vive sin compañía, Bao es feliz con lo que la naturaleza le brinda.

En conclusión, estos 69 cuentos de educación inicial han sido cuidadosamente seleccionados para ofrecer a los niños una amplia variedad de historias que les ayudarán a aprender y crecer. Los cuentos incluyen valiosas lecciones de vida, enseñanzas morales y cuestiones culturales que estimularán la imaginación y comprensión de los pequeños lectores. Además de fomentar la habilidad de lectura en los niños y su amor por la literatura, los cuentos enseñan la importancia de la empatía, la responsabilidad y la colaboración. Al leer estos cuentos en línea, los niños no solo disfrutarán de momentos entretenidos, sino también adquirirán conocimientos fundamentales que les serán útiles en su desarrollo personal y educativo. ¡Esperamos que disfruten de estos cuentos y se sumerjan en un mundo lleno de aventuras y aprendizaje!