Un día, mientras el león caminaba con orgullo por un pasillo del bosque y los animales le abrían paso respetuosamente, un asno rebuznó con desdén.
El león sintió un destello de ira. Pero cuando volvió la cabeza y vio quién había hablado, siguió caminando en silencio. No honraría al tonto ni siquiera con un golpe de sus garras.

Créditos
Esopo fue un fabulista de la Antigua Grecia, al que se atribuye una vasta colección de fábulas morales que han influido en la literatura universal durante más de dos mil años. Sus historias con animales como protagonistas, breves y directas, encierran reflexiones sobre la virtud, el poder y la necedad humana. «El león y el burro» es un ejemplo especialmente conciso de su estilo: con apenas unas líneas, plantea una lección sobre la nobleza de ignorar al que no merece respuesta.
