Es fácil hablar del clima exterior, aunque cambie constantemente.

Pero es difícil hablar del clima interior. A veces siento que la gente no lo entiende.

¿Tú también te sientes así?

Algunos días mi mente está llena de sol y arcoíris. Siento que puedo hacer cualquier cosa.

Otros días mi cabeza está llena de niebla y nubes. Me cuesta escuchar lo que dice la gente o recordar cosas.

A veces me despierto sintiendo que hay viento y tormenta en mi cabeza. Me siento cansado y de mal humor.

Y a veces siento como si estuviera lloviendo dentro de mí. Puede ser una llovizna que me entristece o una tormenta que me enfada.

A veces, el tiempo que hace dentro de mí no coincide con el tiempo que hace fuera.

A veces, el tiempo que hace dentro de mí no coincide con cómo quiero sentirme o cómo creo que debería sentirme.

¿Está bien eso?
Sí, claro que sí.

Lo mejor que podemos hacer cuando sentimos que nuestro clima interior es extraño es contárselo a alguien a quien queremos y hablar de ello.

Ellos también tienen su clima interior y lo entenderán.


