Thuli vive con su abuela y su vaca, Especial, en el pueblo.
Sus padres trabajan en la ciudad.

Todas las mañanas su abuela despierta temprano a Thuli para ir a ver el amanecer.
Cuando el sol está en el cielo, la abuela baña a Thuli. Le cepilla los dientes, le lava la cara y la peina.

Cuando Thuli ya está aseada, la abuela le da unas cuantas papillas, que a Thuli le encantan. Pero le gusta más la leche, porque procede de su vaca, Especial.
La leche es fresca y cremosa.

Después de comer, Thuli y la abuela se sientan bajo el árbol y la abuela cuenta historias a Thuli.

Cuando acaban los cuentos, la abuela da a Thuli unas galletas y un vaso de leche, fresca y cremosa.
Los padres de Thuli traen las galletas cuando vienen de visita. Galletas de chocolate. Las favoritas de Thuli.

Especial siempre mira a Thuli mientras come sus galletas. Thuli quiere compartir sus galletas con Especial, pero la abuela sólo le da para ella.

Ese día, después de escuchar los cuentos, Thuli sigue a la abuela hasta la casa, de puntillas, para que la abuela no la oiga.
Thuli ve a la abuela sacar las galletas de una tartera dentro del horno.

Thuli sale corriendo y le dice a Especial que pronto compartirá sus galletas con ella.

Por la tarde, la abuela y Thuli se echan una siesta y luego se despiertan para ver la puesta de sol.

Cuando se pone el sol, Thuli se escabulle a la cocina.

Abre el horno y saca galletas para Especial.

Especial lame a Thuli cuando le da las galletas.
Especial sonríe. Thuli sonríe.
—Es nuestro pequeño secreto —dice.


