El zorro y la cigüeña

Resumen


Lee "El zorro y la cigüeña", una de las fábulas más conocidas de Esopo, y descubre cómo la astucia puede volverse en contra de quien la usa. El zorro invita a la cigüeña a cenar y le sirve sopa en un plato plano, sabiendo que su largo pico le impedirá comer. Pero la cigüeña, lejos de enfurecerse, responde con una calma que esconde su propia estrategia. Una historia breve sobre la burla, la paciencia y las consecuencias de tratar mal a los demás.


Leer en línea

Un día, el zorro pensó en un plan para divertirse a costa de la cigüeña, de cuya extraña apariencia siempre se reía.

«Tienes que venir a cenar conmigo hoy», le dijo a la cigüeña, sonriendo para sí mismo por el truco que le iba a jugar. La cigüeña aceptó gustosa la invitación y llegó a tiempo y con muy buen apetito.

Para la cena, el zorro sirvió sopa. Pero estaba colocada en un plato muy poco profundo, y todo lo que la cigüeña pudo hacer fue mojar la punta de su pico. No pudo conseguir ni una gota de sopa. En cambio, el zorro lamió fácilmente y, para aumentar la decepción de la cigüeña, hizo un gran espectáculo de disfrute.

La cigüeña hambrienta estaba muy disgustada por el truco, pero era tranquila y de temperamento equilibrado y no vio nada bueno en ponerse furiosa. En cambio, no mucho después, invitó al zorro a cenar con ella. El zorro llegó puntualmente a la hora señalada, y la cigüeña sirvió una cena de pescado que tenía un olor muy apetecible. Pero se servía en una jarra alta de cuello muy estrecho. La cigüeña podía llegar fácilmente a la comida con su largo pico, pero todo lo que podía hacer el zorro era lamer el exterior del frasco y oler el delicioso aroma. Cuando el zorro perdió los estribos, la cigüeña dijo con calma: «No juegues bromas a tus vecinos a menos que puedas soportar el mismo trato».


Créditos

Esopo fue un fabulista de la Antigua Grecia, célebre por crear relatos cortos protagonizados por animales que transmiten moralejas universales. Aunque su existencia histórica es debatida, sus fábulas han sido recopiladas y traducidas durante más de dos mil años. "El zorro y la cigüeña" es uno de sus relatos más representativos, con una moraleja que cierra la historia con la misma elegancia con que la cigüeña responde al engaño.