Esta es Zandi.
Tiene un amigo que nadie más puede ver.
Algunos lo llaman su amigo imaginario, pero el Monstruo Birdy es muy real para Zandi.

Zandi y el Monstruo Birdy juegan juntos todos los días.
A veces preparan pociones mágicas que te hacen pequeño o alto, o correr muy rápido.

A veces son piratas…
…o superhéroes.

A veces se suben a los árboles para espiar por encima del cerco del jardín.

A veces hacen burbujas en la bañera como hipopótamos.

El Monstruo Birdy viene del otro lado de la luna, donde siempre es de noche.

Cuando Zandi se va a la cama, él brilla en la oscuridad para que ella no se asuste.

El Monstruo Birdy ha viajado a todas partes, incluso a Port Elizabeth para visitar a Adeline, la abuela de Zandi.

A la abuela y al Monstruo Birdy les gusta jugar juntos a las cartas.
A la abuela también le gusta hacer trampas.

Cuando el Monstruo Birdy se va de viaje, siempre vuelve con las mejores historias.

A Zandi también le gusta jugar con sus otros amigos. No pueden ver al Monstruo Birdy, pero a él no le importa.
—¡Vamos, Monstruo Birdy! —grita Zandi.

—¿Por qué se llama Monstruo Birdy? —pregunta Robyn.
—Porque es su nombre —dice Zandi.


