En un día de mucho calor,
vamos a la playa. Al mar.
Mi familia y yo,
vamos al mar.

En el borde de la arena está el agua.
Ahí es donde los dedos de mis pies tocan el mar.

Las olas juegan un juego.
Ellas dicen sí, yo digo no.
Corren a mi encuentro,
y yo huyo del mar.

Ellas dicen no, yo digo sí.
Vuelvo corriendo a la orilla.
Persigo las olas hasta el mar.

Ellas dicen sí, yo digo no.
Ellas dicen no, yo digo sí.
El mar me persigue
y yo persigo al mar.

Hay azul. Hay rocío de mar.
En el juego, no puedo estar quieto.

Una ola que me persigue me trae una caracola
y me la deja en la arena mojada.

Encuentro una pluma en la arena seca
y la envío en una ola al mar.

Entonces las olas dicen sí,
y yo también digo sí.

Tengo mar y arena en los dedos de los pies.

Oh, me encanta el mar.


