Era un día soleado en la selva.
Todos los animales estaban jugando.

—Ven a jugar conmigo, León —dijo Chita—. ¡Atrápame si puedes!
¡Zum, zum! Se movía Chita.
—No quiero jugar —dijo León—. Perderé.

—Ven a jugar conmigo, León —dijo Elefante—. ¡Podemos lanzar piedras!
¡Pim, pum! ¡Pim, pum!, hacía Elefante.
—No quiero jugar —dijo León—. Perderé.

—¡Ven a jugar con nosotros, León! —dijeron los monos—. ¿Quién puede comer más bananas?
¡Ñam, ñam! Comían los monos.
—No quiero jugar —dijo León—. Perderé.

—Ven a jugar conmigo, León —dijo Gacela—. ¡Saltemos alto!
¡Hop! ¡Hop! Saltaba Gacela.
—No quiero jugar —dijo León—. Perderé.

—Ven a jugar conmigo, León —dijo Cocodrilo—. ¡Es una competencia de natación!
¡Splash! ¡Splash! Nadaba Cocodrilo.
—No quiero jugar —dijo León—. Perderé.

Elefante y Cocodrilo hicieron la competición de natación sin León.
Cocodrilo era más rápido que Elefante, pero cada vez que Cocodrilo se adelantaba, ¡Elefante le hacía cosquillas!
¡Ji, ji, ji! Hacían Elefante y Cocodrilo.

León estaba sentado, mirando tristemente cómo nadaban Cocodrilo y Elefante.

—¿Por qué estás triste, León? —preguntó Ratón.
—Porque no quiero jugar —dijo León—, perderé.


¡León se resbaló con una cáscara de plátano! ¡Wiiii! Hizo León.
—¡Eso parece divertido! —dijeron todos los demás animales.

León jugó y estaba feliz.

Créditos
Publicado originalmente por Book Dash bajo una Licencia Creative Commons BY 4.0. Este libro puede leerse gratis en https://bookdash.org/books/the-lion-who-wouldnt-try y fue creado por: André Kieswetter (Illustrator), Nick Mulgrew (Designer), Liz Sparg (Editor), Liza Esterhuyse (Writer)
