A Hormiguita le encantaba leer. A menudo se burlaban de ella.
—Las hormigas no leen. Las hormigas deben alimentarse. Las hormigas recogen la comida que necesitan.

Hormiguita leía todo el día, leía y leía sin parar.
Las otras hormigas recogían lo que encontraban para almacenarlo bajo tierra para el invierno.

Su mamá y su papá se enfadaron mucho, y Hormiguita se sintió muy mal.

En otoño, cuando caen las hojas, las hormigas deben guardar comida bajo tierra.

La reina quiere que la despensa esté llena de comida, así que todas las hormigas deben trabajar un poco más.

Hormiguita comienza a gritar sobre un lugar del que ha leído.
—Lo que necesitamos es un restaurante, un lugar al que la gente vaya a comer. Así lo dicen los libros que he leído.

Las hormigas marchan una tras otra. Marchan hacia la puesta de sol.

Y Hormiguita dijo:
—¡Ey, ahí hay uno!

Las hormigas marchan una tras otra, llevando una hamburguesa, llevando un bocadillo.

Cuando regresan, la reina se alegra. Los almacenes están llenos. Viven una gran alegría.

Hormiguita recibe abrazos de mamá y papá.

Su hermanita la toma de la mano:
—Ahora creo que lo entiendo. La forma en que te gusta leer un libro… me dan ganas de echar un vistazo.

Créditos
Publicado originalmente por Book Dash bajo una Licencia Creative Commons BY 4.0. Este libro puede leerse gratis en https://bookdash.org/books/little-ants-big-plan y fue creado por: Steven McKimmie (Illustrator), Telri Stoop (Designer), Candice Dingwall (Writer)
