Enclavado en el Reino de los Zulúes se encuentra un magnífico lugar llamado el Valle.

Aquí vive una niña llamada Jabulile. Jabulile siempre fue una niña feliz. También era curiosa y estaba llena de preguntas sobre la vida.
Todo le fascinaba.

El padre de Jabulile era agricultor de maíz. Su madre era maestra. Le enseñaron a soñar a lo grande. El mayor sueño de Jabulile era ayudar a la gente.

Todos en la aldea eran amigos de Jabulile, especialmente los ancianos. Le enseñaban cosas sobre los hombres y mujeres sabios que vivieron en el Valle. Jabulile también quería ser sabia.

Un día horrible, las nubes empezaron a cernirse sobre el Valle. Todo se volvió oscuro y gris. Una horrible tormenta se abatió sobre la tierra.

Grandes ráfagas de viento volaron los tejados de las cabañas. Todos los animales perdieron sus hogares. Fue un día muy triste.

La gente del pueblo gritaba:
—¿Qué vamos a hacer ahora?
—¡Se han echado a perder todas las cosechas! —gritaban los granjeros.
—¡Nuestras casas han desaparecido! —decían los ancianos.
Toda esperanza parecía perdida. Pero Jabulile recordó algo que su sabio padre le dijo una vez.

Jabulile empezó a hablar a los aldeanos.
—La tormenta sólo nos daña —dijo—, por la forma en que elegimos verla. Miren arriba, el sol vuelve a brillar. Es un nuevo día. ¡Después de cada tormenta, debe haber un arcoíris! —gritó entusiasmada.

Justo entonces apareció en el cielo un arcoíris glorioso.

Los aldeanos vieron el arcoíris y empezaron a sonreír. Era la promesa de que la tormenta había terminado.

Los aldeanos reconstruyeron sus casas y los agricultores plantaron nuevos cultivos. La hierba creció más verde que nunca.

Una vez más, había esperanza y felicidad en el Valle.

Créditos
Publicado originalmente por Book Dash bajo una Licencia Creative Commons BY 4.0. Este libro puede leerse gratis en https://bookdash.org/books/there-must-be-a-rainbow y fue creado por: Thulisizwe Mamba (Designer), Sinomonde Ngwane (Illustrator), Nerissa Govender (Writer)
