Ann-Nem-Oh-Nee vivía en el océano. Todo el día se aferraba a la misma roca resbaladiza con su único pie grande. Sus diminutos tentáculos capturaban deliciosos bocados.

Los días en que se sentía enfadada, sus tentáculos urticantes mantenían alejadas a las demás criaturas.

Pero hoy se sentía sola en su roca.

—No tengo aletas. No tengo patas. Soy diferente a todas las demás criaturas.

—¡Incluso ese cangrejo ermitaño está viviendo aventuras!
—¡Sálvame! ¡Ese pez quiere sacarme de mi caparazón!

Ann-Nem-Oh-Nee agitó sus tentáculos urticantes y escondió al ermitaño debajo de ellos.
—¡Vete, gran bravucón!
El gran pez mostró los dientes, pero tenía miedo de ser picado.

Se rindió y se alejó nadando con un descarado movimiento de cola.
—¡Eso estuvo cerca! —dijo el cangrejo—. ¿Ya es seguro?
—Puedes salir, Cangrejo. ¿Cómo te llamas?
—Herman. Soy un ermitaño, pero creo que necesito un guardaespaldas. ¡Ojalá fuera tan valiente como tú!

—Yo soy Ann-Nem-Oh-Nee. Ojalá tuviera aventuras tan increíbles como tú.
—Pero, ¿por qué no las tienes? —preguntó él.
—Estoy pegada a mi roca. ¡Y no tengo patas! —respondió ella.
—Bueno, yo no tengo aguijones, ¡pero tengo una idea!

Herman tomó a Ann-Nem-Oh-Nee por el tentáculo y bailó a su alrededor, haciendo muecas graciosas.
Primero, Ann-Nem-Oh-Nee resopló, luego se rio tontamente y, finalmente, se rio tanto que se cayó de la roca.

Herman la levantó con cuidado y la sentó en su caparazón.
—¿Estás lista? Siento que se avecina una aventura -dijo.

Ann-Nem-Oh-Nee vive aventuras por todo el océano, capturando deliciosos manjares.
Ahora solo usa sus tentáculos urticantes para mantener a los peces desagradables lejos de Herman.

Y nunca, jamás, se siente sola.

Créditos
Publicado originalmente por Book Dash bajo una Licencia Creative Commons BY 4.0. Este libro puede leerse gratis en https://bookdash.org/books/ann-nem-oh-nee-finds-adventure y fue creado por: Matthew Griffiths (Writer), Lauren Nel (Designer), Jessica Bosworth Smith (Illustrator), Diane Awerbuck (Editor)
